Edificio Cruz del Sur. Torre levantada sobre una plaza interior que incrementa su planta según la altura y cae en un fuste desafiando la gravedad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Autor
Luis Izquierdo W., Antonia Lehmann S.B.
Colaboradores
Juan Hurtado, Santolaya Ingenieros consultores (ingeniería estructural)

Ubicación
Avenida Apoquindo, Santiago de Chile
Superfice edificada
43.129 m²
Año proyecto
2006-2009

Fotografía
Luis Izquierdo, Cristóbal Palma

Esta torre de oficinas con placa comercial se ubica en el cruce de Av. Apoquindo, eje principal de Santiago, y Av. Américo Vespucio, anillo de circunvalación de la ciudad, inmediato a una de las estaciones de metro más concurridas. Dada la alta densidad peatonal, decidimos despejar todo lo posible el nivel de suelo para liberar su interior como extensión del espacio público. Soterramos gran parte de la superficie comercial del programa, conformando una esquina de plaza interior accesible en tres de sus frentes, y dispusimos la torre levantada sobre esta plaza, cayendo sólo en un fuste central, que concentra tanto las instalaciones como la estructura sísmica del edificio.

El edificio sobre la plaza consiste en una planta cuadrada apoyada en el núcleo estructural y en una serie de pilares perimetrales dilatados de un cerramiento vidriado, que confluyen en el fuste a modo de arbotantes sobre el cielo de la plaza. La reducción en la base del volumen (a la altura del cuarto piso) es compensada por la ampliación incremental en los pisos superiores a fin de conservar la superficie total edificada. Esto permite:

  • Disminuir el área sombreada por la base suspendida de la torre, mejorando la proporción del espacio exterior cubierto.
  • Cerrar el ángulo del apuntalamiento diagonal que descarga la estructura perimetral soportante de la serie de losas superpuestas.
  • Aumentar la superficie vendible en pisos altos, cuyo precio es mayor.
  • Definir la silueta de un hito memorable colocado en el remate axial de la Av. Apoquindo.

 

El triunfo de la estructura sobre la gravedad se hace más perceptible cuanto más nos acercamos desde abajo a la masa levantada, hasta que ésta como totalidad desaparece de nuestro rango visual; y la estimación de las dimensiones cambia con la sensación de peligro, como en el vértigo. La forma trapezoidal de las fachadas, y la retícula distorsionada de columnas que apoyan los cantos perimetrales de las losas, buscan realzar la condición arquitectónica del objeto inmueble, estático: La asimilación mental a un orden ortogonal de esta forma distorsionada induce a un ajuste equívoco de la percepción del aplome, y varía según cambia el punto de vista del observador en su aproximación al edificio. En este proyecto hemos querido conjugar sintéticamente la ponderación gravitatoria de la masa con la condición perspectivada del espacio percibido, ambas determinantes de la experiencia arquitectónica.