Edificio El Golf de Manquehue. Conjunto de módulos de 3 niveles, alargado y de contorno curvo que se abre a un parque público extendiéndose hacia la cordillera.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Autor
Luis Izquierdo W.,  Antonia Lehmann S.B, Cazú Zegers García

Colaboradores
Tito Figari, Jorge Wachholtz (ingeniería estructural), Teresa Moller R. (paisajismo)

Ubicación
Loteo Golf de Manquehue, Santiago, Chile
Superficie edificada
8.144 m2
Año
1993

Este proyecto se emplaza en un sitio largo y angosto, ubicado en alto sobre el lecho de un estero, en un loteo suburbano. Uno de sus lados mayores enfrenta hacia el sur-poniente 200 m. de calle, mientras su lado opuesto se abre en contorno curvo al nororiente sobre un valle con la Cordillera al fondo y un parque público colindante.

El proyecto busca incorporar un grupo de viviendas de 100, 180 y 200 m2 en una edificación continua cuya presencia impacte lo menos posible la vecindad incipiente de casas unifamiliares. El edificio se configura como un conjunto de módulos de 3 departamentos dispuestos en 3 pisos de alto, adosados horizontalmente en un largo de de 200 m., con una espalda tangente a la calle y un frente abierto a la vista nororiente. El volumen resultante se curvó dentro de los márgenes del terreno para, por su lado convexo, impedir la vista completa de su extensión en el escorzo de la calle, aminorando así su presencia, mientras que a la vez, por su otro lado, generar una concavidad larga, como abrazando el valle. Se propuso la circulación peatonal y el espacio comunitario por el frente cóncavo, abierto en balcón sobre el parque público. Se dejó la circulación vehicular confinada contra el muro de respaldo, en una calle interior de estacionamiento desde la que se accede directamente a la puerta de cada departamento.

El edificio, levantado en una terraza más alta que la del paseo peatonal, tiene en su primer piso los departamentos más chicos, y encima de éstos, el doble número de departamentos más grandes en dúplex, que aprovechan el beneficio espacial del vacío en la altura y de la luz cenital.

Cada departamento tiene una amplia terraza como edículo familiar y portal individual que enmarca un paisaje primero como jardín común, más allá como parque público, después valle de extensión de la ciudad y, al final, contrafuerte cordillerano, límite del país.