Edificio Gasco. Un edificio nuevo adosado a una antigua casona prolonga su orden al centro de la manzana con una construcción ligera y luminosa.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Autor
Luis Izquierdo W., Antonia Lehmann S.B., Hernán Rodríguez (Restauración casona)
Colaboradores
Alberto Rodríguez Cano, Luis Soler P. y asociados (ingeniería estructural).

Ubicación
Santiago, Chile

Superficie edificada
5.037,81  + 4.074,27 m² subterráneos
Año
1998-1999

Fotografía
Marcos Mendizábal y Luis Izquierdo

Este proyecto consiste en la rehabilitación de una vieja casona de dos altos pisos y crujía simple en el centro de Santiago, y la adición de un nuevo edificio de oficinas para una compañía de gas al centro de la manzana. Se estructura a partir de dos desafíos: incluir ambos edificios en una unidad funcional, y traer luz y vegetación a la edificación al interior de la manzana.

Respecto a lo primero, la restauración de la casona existente considera restituir el orden simétrico de sus plantas y fachadas, y limpiar la cara interior del edificio de sucesivas ampliaciones, de modo que el zaguán central conecte directamente la calle con el espacio interior de la manzana. La nueva estructura se dispone adosada a continuación de la casona, y transforma su tipología original compacta en un claustro interior en torno a un vacío central. Consiste en tres plantas con forma de “U”, cuyo primer y tercer piso coinciden con la galería trasera de los dos altos pisos de la casona, incorporándola en un recorrido continuo abierto sobre un nuevo patio interior central.

Respecto a lo segundo, en el primer piso, frente al zaguán de acceso, se dispone un jardín de bambús en medio del patio, rodeado por dos crujías de oficinas abiertas simétricamente hacia ambos lados, que rematan al fondo en un gran marco de hormigón que contiene las escaleras, instalaciones y bodegas de archivo. Una lucarna central atraviesa el eje norte-sur del espacio central, remarcando la simetría de la composición  mediante una oscilante franja de sol directo sobre el piso y el jardín. Los muros perimetrales del nuevo edificio también se dilatan del techo y de los pisos de oficina, generando entradas de luz rasante que dejan los pisos de oficinas suspendidos en el espacio mayor de la caja luminosa, con luz natural por ambos frentes.

Dada la deseada ligereza arquitectónica, proyectamos el nuevo edificio con pilares, envigados de pisos  y cerchas de acero, con suelos y antepechos de vidrio, e inscribimos esta estructura liviana en una caja perimetral de hormigón. El orden composicional simétrico de la vieja casona se proyecta al edificio nuevo, materializado esta vez de un modo ligero y transparente.