Galería de Arte Patricia Ready. Volumen en “L” que construye un lugar de silencio para la contemplación de arte, que se abre a un patio y éste a la ciudad.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Autor
Luis Izquierdo W., Antonia Lehmann S.B., Mirene Elton, Mauricio Léniz
Colaboradores
Felipe Correa, Alejandra Yarur; Luis Soler P. y Asociados (ingeniería estructural)

Ubicación
Vitacura, Santiago, Chile
Superficie edificada
2016.45 m²
Año
2006-2008

Fotografía y video
Carlos Eguiguren,
Luis Izquierdo,
Fernando Leiva, 0300TV

Esta galería de arte se emplaza en un terreno esquina, en medio de un circuito de arte y comercio del sector oriente de Santiago. El proyecto busca construir un lugar de silencio para la contemplación de arte, pero abierto a la ciudad. El equilibrio entre silencio y apertura es el desafío arquitectónico del proyecto.

La edificación se dispone como una “L” en torno a un patio esquina. La recepción, cafetería, y salas de exposición se abren al patio con un ventanal corrido, conformando un continuo espacial unitario abierto al público con un mismo suelo horizontal.

La sala principal permite la exhibición de cuadros o esculturas de gran formato. Su proporción rectangular alargada tiene el máximo tamaño abarcable como una unidad espacial con una mirada desde cualquier punto de vista. La cara larga que se abre al patio tiene un tabique suspendido retranqueada un par de metros hacia el interior, que controla el deslumbramiento, atenúa el contraste lumínico, y delimita el patio ya al interior de la fachada acristalada. Así la percepción del patio se traslapa con la de la sala.

Sobre las salas de exposición se dispuso un cielo de vidrio traslúcido y un piso técnico transitable para colocar equipos de iluminación y dispositivos técnicos según los requerimientos de cada exposición. Este cielo difusor de luz está suspendido de una estructura metálica de cubierta sin pilares de apoyo intermedio, con “sheds” abiertos hacia el sur, conformando una gran lámpara que combina luz natural con una variedad de fuentes de luz artificial.

El abandono del plinto y el marco como recurso consagratorio de un objeto artístico, llevó a que, durante el siglo XX, el recinto de exhibición tomara ese rol aislador. De ello surgió la tipología de galería conocida como “cubo blanco”, un vacío interior cerrado, neutral, que suspende la obra en otro plano metafísico respecto del exterior. Este proyecto se basa en la esperanza que las obras de arte sostengan su sentido no tan sólo en el artificio que las destaca encapsulándolas. Las salas se abren a un patio, y éste a la ciudad, integrándose como un remanso de sosiego en sus recorridos.